lunes, 29 de diciembre de 2014

colateral (m)

Me saqué tu flecha mientras la noche aguantaba la respiración. Prendiendo con el mechero tus mentiras, ojalá hubieses visto qué bien ardían.
El tira y afloja rompió la cuerda. Ya no encontraría el camino hasta tu puerta, aunque algún día quisiera. Mis nervios se olvidaron de bailar al son de tus cuatro letras. Me enganchaste creyendo que mi pulso siempre tiembla, como si renacer no entrase en mis planes.
Con el hueco abierto de tu flecha me puse a prueba, y admito que a punto estuve de volver a meterla.
Pero jugar al mismo juego siempre, es lo que tiene, ya no hay emoción. Ironías del tiempo, solo después de perderte encontrarte es una elección.
Miré tu flecha en mi mano, era puntiaguda y fina, y hasta manchada de sangre parecía bonita.
La luna me enseñó un poco más sobre el arte de la pasión. Lancé tu flecha al cielo oscuro, y entonces la noche respiró.

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