He aquí las letras que al fin puedo pronunciar. Ya he cruzado la línea que separaba el presente del pasado. Te fuiste, no sé si mirando hacia atrás, no sé si sabiendo que era para siempre, pero ya no me preocupa. El caso es que al final te fuiste.
Solo espero que nunca más me recuerdes, y que lo que consideras tu otra mitad realmente te complete. Y no me malinterpretes, que no hay rencor en mis palabras.
Ahora sé que de mí no te llevas nada, aunque yo me lleve el agrio sabor de la despedida inexistente.
Me atrevo a decir que gané, pues no hay fuerza que no sea fruto de la experiencia. Y ojalá tú tambien ganes, porque en mi futuro no escucharé arrepentimientos cobardes.
Y créeme, que en este embrollo nunca he dicho nada siendo tan libre y sincera:
Hasta siempre, nunca tuya, ya no recordaré tu nombre ni en los días de sol y lluvia.

Precioso :3
ResponderEliminarMe eeencanta, escribes genial. Espero que te pases alguna vez por mi blog!
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