Versiones entre vidas, unos regalan un adiós y otros ni saben lo que es una
despedida.
Y no siempre las caras más bonitas triunfan, e incluso las sonrisas más
blancas a veces resultan sucias.
Ni la más completa completa, que las imperfecciones son lo que llenan.
Y es que es tan fácil comprender la cálida armonía que prefiero retorcer la
incertidumbre fría.
Mi versión ha puesto el acento en tus defectos, que es lo que me gusta, que
tu sombra luzca, aunque a menudo pienso que esto son sólo cuentos, y que todos
jugamos a ser perfectos.
domingo, 30 de marzo de 2014
domingo, 16 de marzo de 2014
pnk
Ha ocurrido varias veces.
Se trata de amaneceres rutinarios, de esos en los que cuesta creer en algo. En el café disuelto el mal humor de la mañana, intento convertirme en persona mientras entra el sol por la ventana.
Lista para el nuevo día pero todavía con la mente en blanco, y justo entonces ocurre: nuestra canción en la radio.
Esa que aún siendo mi favorita me cuesta trabajo escuchar, la que en cada letra tiene tu cara escrita.
Y ahí me veo inmóvil, dejo de pensar y vuelco.
Repaso nuestros pasos, como si fuera una coreografía, y pienso que no hay mejor forma de empezar el día.
En esos tres minutos la línea temporal de mi vida cambia de sentido y corre a buscarnos. Vuelvo a vivir el mejor beso, como si se hubiera hecho tangible nuestro reencuentro.
Todo otra vez ante mí, yo repito mis pasos, te tengo un rato y te dejo ir.
Y así es como últimamente empiezo el día, después de morir y revivir.
Se trata de amaneceres rutinarios, de esos en los que cuesta creer en algo. En el café disuelto el mal humor de la mañana, intento convertirme en persona mientras entra el sol por la ventana.
Lista para el nuevo día pero todavía con la mente en blanco, y justo entonces ocurre: nuestra canción en la radio.
Esa que aún siendo mi favorita me cuesta trabajo escuchar, la que en cada letra tiene tu cara escrita.
Y ahí me veo inmóvil, dejo de pensar y vuelco.
Repaso nuestros pasos, como si fuera una coreografía, y pienso que no hay mejor forma de empezar el día.
En esos tres minutos la línea temporal de mi vida cambia de sentido y corre a buscarnos. Vuelvo a vivir el mejor beso, como si se hubiera hecho tangible nuestro reencuentro.
Todo otra vez ante mí, yo repito mis pasos, te tengo un rato y te dejo ir.
Y así es como últimamente empiezo el día, después de morir y revivir.
viernes, 14 de marzo de 2014
Puse en una balanza lo que gané y perdí y las conclusiones fueron difusas.
Cierto es que mi abrigo está lleno de remiendos, pero no tengo frío. Igual de
cierto es que en ocasiones cuando me encuentro estoy perdida. Aún así ahora
cuido más de lo mío, mira qué ironía.
Conocí de cerca el descuido, y el lado oscuro cegada en tus ojos, mi silencio siempre lleno de ruido.
Y ahora andar con pies de plomo no está de más, y tú no descartes otra cita, que a veces me invade la curiosidad.
Mírame y verás que sigo siendo el impulso, la onda del estallido, que nunca entendí eso de callar.
Fui deprisa porque me gusta lo efímero, y vuelvo aún más rápido, pero esta vez con ningún plan.
Conocí de cerca el descuido, y el lado oscuro cegada en tus ojos, mi silencio siempre lleno de ruido.
Y ahora andar con pies de plomo no está de más, y tú no descartes otra cita, que a veces me invade la curiosidad.
Mírame y verás que sigo siendo el impulso, la onda del estallido, que nunca entendí eso de callar.
Fui deprisa porque me gusta lo efímero, y vuelvo aún más rápido, pero esta vez con ningún plan.
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