Acaba nuestra canción, pero el baile dura unos acordes más. Me das la
vuelta para que tus manos acaben en mi cintura porque conoces bien mis
debilidades.
Nuestros ojos nos despiden sin que nuestras palabras
les acompañen, caminamos en direcciones opuestas y volvemos a nuestras
vidas, que no están nada mal, pero que no son comparables a aquella en
la que bailábamos juntos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario