Cuando caigo en la cuenta de que el mañana siempre llega, dejo de buscarte entre estimulantes y humo asfixiante. Y seguramente mañana no, pero quizás en plena recta de tu vida choques con una piedra que lleve mis iniciales.
Esa colisión nos resultará de lo más familiar, pero para entonces lo único que te llevarás de mí será un: ''Te lo dije, ahora nunca sabremos cómo habría sido.''

Ojalá algún día lo de leerte de madrugada (y a todas horas) se convierta en poder hablarte y escucharte. La verdad, no creo que éste sea el mejor momento para intentar acercarme a ti, y de hecho, sé que es muy difícil que algún día pueda llegar a hacerlo, pero me consuela saber que en el fondo, muy en el fondo, te haces una mínima idea de quien soy.
ResponderEliminarOtras personas pueden desear o soñar con cosas surrealistas, pero a mí, en cambio, me saca una sonrisa pensar que puedo ser yo a quien escribas antes de acostarte o cuando estés de fiesta algún día, aunque ni siquiera sé si sigues guardando mi número.
Sé que aveces me leías, aunque supongo que no de la misma manera en la que yo lo hago.
No busco que publiques esto, es más, no me gustaría que lo hicieses, simplemente necesitaba una vía de escape para dejar por escrito todo lo que algún día espero que entiendas mejor.