Sin darme cuenta por fin lo conseguí, hablo del reto de caminar sin un fin. Ya no importaba lo complejo de las circunstancias, ahora me tenía a mí.
Parecía ser el principio, la introducción de un libro a punto de escribir.
No más conflictos con mi mente ni montañas rusas de emociones. Conocerme antes de conocerte. Y sin duda esta es mi paz, el apoyo que no falla, la que pacientemente me esperaba.
Y qué distinto es ahora caminar, con la certeza de que la armonía no está tan lejos como yo solía pensar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario